Mosqueada estoy hoy.

No suelo leer la prensa deportiva, pero en Google Desktop, el diario deportivo As es uno de los periódicos digitales de tirada nacional que vienen enlazados por defecto para el gadget de noticias. Y como ahora mismo no tengo mucho trabajo que digamos, le presto algo más de atención a las alertas de noticias que de costumbre.

(Comentario de la autora: Agárrense ahora los machos, que a partir de aquí voy a enlazar una gilipollez con otra hasta que se me cortocircuite algo dentro de la cabeza).

Siguiendo las noticias sobre Fórmula 1, me encuentro con esta perla: Hamilton ha dicho que no le importa sentir en su nuca el aliento de Alonso.

Caray. ¿No os recuerda al capítulo sexto de la primera temporada de Cálico Electrónico?

Socorro, socorro, que me quieren violinar... que me quieren llenar la espalda de pelos echándome el aliento en la nuca...

Lo cual me recuerda a otra coña de hace unos años, acerca de otro piloto de Fórmula 1: Giancarlo Fisichella. Observad esta foto:

Gracias a esta foto, circuló por e-mail la coña de que el entonces piloto de Renault Giancarlo Fisichella era gay.

Y ahora pensemos. ¿Cuál es el nexo de unión entre la noticia de Hamilton y la chorrada de Fisichella?

Pues está clarísimo.

Ambos han tenido de compañero de equipo, en el momento de la noticia, al sr. Fernando Alonso.

Y ya no digo nada más. Que cada cual saque sus conclusiones }:-)

NOTA: Todos aquellos que vengan a decirme que esta gilipollez que he escrito es políticamente incorrecta, irrespetuosa, o cualquier otra consideración salida de la más profunda corrección política, ideológica o neurálgica, pueden irse a tomar por culo reclamar que les practiquen una sodomía, y después pueden pedirle al Agente Smith una viñeta correcta y respetuosa con todos.

Besotes